Desmontando Star Wars (2) : el verdadero fenómeno

En el artículo anterior nos centrábamos en los comienzos de Star Wars, en ese disparo de salida que marcó lo que hoy entendemos como el universo de la Guerra de las Galaxias. Este quiero dedicárselo a ese tiempo intermedio para muchos baldío que hay entre la primera trilogía y la segunda. Es un tiempo que parece de espera en el que para muchos no hubo nada pero es realmente durante esos años en los que se nutre la épica saga para convertirse en el tremendo fenómeno.

Un ejemplo muy escuálido del Universo expandido.

Para seguir tenemos que explicar unos conceptos no muy conocidos para los legos en el tema que es el del sello que tienen estos productos. Todo el material del que hablaremos se considera “Universo Expandido” o “UE” que viene a ser el sobrenombre que acoge todo el material que hay. Otras películas, series de animación, seriales radiofónicos, cómic, novelas, juegos de rol, videojuegos, etc… la mayoría de estos productos no son cinematográficos por los que solo los citaré de pasada para darle contexto y me detendré un poco más en los que sí lo son. Todos estos productos forman parte del universo Star Wars pero son considerados por debajo del canon de las trilogías. Algunos serán vinculantes con las trilogías y otros no. Como hoy en día la producción ha sido tan ingente a partir de 2014 se consideró que todo lo anterior se denominaría leyendas y lo posterior historias. Muchas de las historias anteriores, las denominadas leyendas, se están reeditando para que formen parte de la nueva era de creaciones. Es como crear otro nivel dentro del canon establecido. Siempre impera lo que se cuenta en las trilogías, después lo que se narra en las historias de Star Wars y por último en las leyendas de Star Wars. No hace falta decir, que teniendo en cuenta la ingente cantidad de material, no son pocas las contradicciones. De ahí la justificación de estas.

En 1978 y gracias al éxito del episodio IV aparecería una producción un tanto estrafalaria o esperpéntica como diríamos por estos lares. Se trataba de “El especial navideño de la Guerra de las Galaxias” (Steve Binder / David Acomba, 1978, EEUU). Imaginaros un cruce entre un especial de navidad clásico con bailes, artistas invitados y sketchs, con una aventura de Star Wars. No, no es que una gente vestida con estética y atrezo de cartón piedra (bueno esto último si) recreen un show clásico navideño ambientado en la guerra de las galaxias, estilo “los tres fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras”. ¡No!, se trata del verdadero elenco de la película en una aventura especial con todo lo que un show navideño requiere.

La historia trata de como Chewbaca acude a su planeta natal, Khasyyyk, a celebrar una fiesta familiar conocida como el Día de la Vida con muchas similitudes con nuestras navidades. Darth Vader aprovechaba este hecho para intentar capturarlo. Todo esto que de por sí podría ser una sinopsis de una aventura típica de Star Wars, fue aderezado con villancicos, actuaciones, sketch de personajes carismáticos de aquel momento, un largo etcétera de tropelías difíciles de casar con lo visto en la película original. El desastre fue tal que George Lucas después de su emisión, lo censuró para que nunca más viera la luz. Hoy en día, gracias a los fans que en su momento lo grabaron de la televisión y muchos años después lo colgaron en internet, podemos seguir viéndolo, ya que nunca se editó ni se distribuyó. No existe ni versión doblada, cuestión difícil porque en la película original hay largas charlas de wookies hablando en su idioma natal sin doblaje. Nadie sabe exactamente que decían. Hasta quienes mantienen que todo producto de Star Wars es defendible, en este caso se abstienen. Podríamos estar soltando improperios con los que rellenaríamos paginas enteras con este largometraje pero creo que será mejor dejaros la película por aquí. Una imagen vale más que mil palabras pues imaginaros un vídeo de mas de noventa minutos…

Por resaltar algunas curiosidades comentaré un par de detalles que podemos decir que son positivos o que simplemente quedaron para ese universo expandido del que os he hablado. El primero es que el diseño o la idea del planeta natal de los wookies, Kahsyyyk, se mantuvo para el episodio III. Y por otro lado, el cazarrecompensas más conocido de la saga, Boba Fett, tuvo su primera aparición en un corto de animación incluido en el largometraje que inspiraría la posterior serie de Droides que comentare más adelante.

Tendríamos que esperar hasta 1984 para volver a ver otra producción cinematográfica relacionada con el universo Star Wars. Esta vez ya terminada la trilogía de los episodios IV, V y VI comenzó todo un movimiento para aprovechar el éxito de las películas. Casi todo giraría alrededor de los personajes de moda al final de la saga, los Ewoks. Hablamos de dos películas y dos series de animación. Todo dedicado a un público más infantil que la saga original y pensado para emitirse directamente en televisión. Hay que pensar que la ciencia ficción por norma se considera un género menor más dedicado a un público más joven, hoy en día tal vez eso esté cambiando porque los que éramos pequeños en aquella época ya no lo somos tanto, lo demandamos y lo entendemos. Creo que poco a poco la ciencia ficción esta ocupando el lugar que se merece pero en en los 80 se apostó por el público seguro.

En 1984 aparece “Caravana de Valor: La aventura de los ewoks” (John Korty, 1984, EEUU) y en 1985 “Ewoks: La batalla por Endor” (Jim y Kent Wheat, 1985, EEUU). Ambos largometrajes giraban alrededor de aquellos personajes entrañables que salían en el Episodio VI y sobre los que cité una teoría en el articulo anterior. Las dos películas giraban alrededor de una niña que se accidentaba en Endor en la nave en la que viajaba con su familia. En la primera película los hijos de la familia buscaban a sus padres extraviados después del accidente con la ayuda de los ewoks y en la segunda los ayudaban ante unos invasores. En estas películas se seguía mezclando ese aspecto tecnológico con la parte mística, una de las grandes bazas de este universo. Había objetos sagrados, seres místicos, condimentos que acercaban más que nunca este mundo a la fantasía que a la ciencia ficción y es que Star Wars siempre ha tenido más influencia de Tolkien que de Asimov o Philip K. Dick.

Aquellos póster pintados a mano

Eran películas algo más infantiles. Éstas, al contrario de lo que pasó con el especial de navidad sí contaron con la supervisión de George Lucas. Se ganaron de esta manera a los seguidores más jóvenes de la saga que consideran estas películas como pequeños spin off junto a las series de animación que terminaron de hacer de la primera trilogía un fenómeno a seguir, al ver que había más material y que todo no se acababa en aquellas primeras películas. Así mantuvieron la ilusión viva con la esperanza de ver episodios anteriores o posteriores en algún momento indeterminado.

Al igual que he hecho con el especial de navidad destacaré un par de curiosidades. Si lo hice con aquello, que menos que lo haga con estas. La actriz que hace de madre de los niños protagonistas es la famosa actriz, Fionnula Flanagan, la anciana de “Los otros” (Alejandro Amenabar, 2001, España) pero de joven. Siempre es curioso ver estos actores que conocemos de mayores. Es como ver a Anibal (George Peppard) de “El Equipo A” con el pelo rubio en vez del blanco en “Desayuno con diamantes” (Blake Edwards, 1961. EEUU). Otra curiosidad es que Warwick Davis conocido por ser el peck Willow en la película del mismo nombre es quien se encuentra dentro del disfraz de Wicket, uno o tal vez el Ewok más conocido de la saga. Hizo este papel en tres películas, ocupando más tiempo en minutos, que por ejemplo Boba Fet, Jabba el Hut o Lando Calrissian. También colabora en la saga de Harry Potter o en la recordada “Dentro del Laberinto” (Jim Henson, 1986. EEUU).

Ya en la portada se ve el toque más oscuro que no fue para mejor

Por último hubo dos series de animación infantil, “Star Wars: Ewoks” (George Lucas, Raymond Jafelice y Dale Schott, 1985, EEUU) de 35 episodios en tres temporadas y “Star Wars: Droids. Las aventuras de R2D2 y C3PO” (George Lucas, Rayond Jafelice, Clive A. Smiths y Ken Stephenson, 1985, EEUU) de 15 episodios en una temporada y un capítulo posterior algo más largo. La primera de estas nos contaba las aventuras de los Ewoks antes de que el Imperio llegase a su planeta. La segunda veíamos a los droides más famosos de la saga cambiando de propietario y viviendo aventuras antes de llegar a manos del amo Luke Skywalker. Sufren el mismo efectos que las películas comentadas antes, no son de la calidad de la saga cinematográfica pero se emitieron en el momento justo, cuando la saga pegó fuerte y se convirtieron al igual que los cómics y las novelas en el material que nutrió a los fans que hoy en día esperan ansiosos cualquier material. Son todos estos productos lo que han hecho de Star Wars lo que es. Ninguna saga ha conseguido el mismo efecto. Lo que realmente ha retroalimentado a los fans, entre los que me encuentro, es el universo expandido hasta el punto de que incluso los que reniegan de la segunda trilogía siguen teniendo material de sobra considerando a éstas como un capitulo más entre muchos.

El tema de los cómics y las novelas no tiene mucha cabida en este blog dedicado al cine pero tengo que hacer alguna mención a ellos para entender el concepto del universo extendido y esa retroalimentación que caracteriza a este fenómeno. Hay cientos de novelas que cronológicamente van desde 5000 años antes de lo sucedido en la primera trilogía hasta 40 o 60 años después. La última vez que lo comprobé estábamos alrededor de 300 novelas. Imaginaros la cantidad de historias que hay en el universo de Star Wars. Los libros y los cómics tienen la ventaja de no tener que gastar inmensas cantidades de dinero para realizar un efecto o un decorado por lo que todo es posible. Cómics hay una cantidad aun más salvaje que novelas. Hay tanto material que las películas se han convertido en granos de arena en un desierto, tal vez las mas conocidas y las que mas han llegado al público pero para el que quiera ir más allá tiene tantas historias que posiblemente no tenga tiempo en una vida para poder disfrutar de todas. Por destacar algunas, son altamente recomendables las de Timothy Zhan o Michael A. Stackpole. También se dan casos curiosos como pasa con “El ojo de la mente” la primera de todas. Se publicó en 1978 cuando solo existía la primera película y ésta no cuadra para nada con lo que pasaría en los Episodios V y VI.

Portada de la novela “El ojo de la mente”

Los comics y las novelas se sucederían sin cesar año tras año pero tendríamos que esperar hasta 1999 cuando daría comienzo la trilogía precuela y es allí donde seguiremos en una tercera entrada con los episodios I, II y III y las nuevas series de animación que perduran hasta hoy.

En este artículo he intentando transmitir una idea. Cuando vemos una serie lo normal es esperar una semana por capítulo, en el mundo del cómic suele ser de un mes por entrega, en el cine, como poco en las sagas, suele ser un periodo de un año. Durante esos tiempos muertos solíamos teorizar sobre lo que pasaría, a donde nos llevarían la proxima vez, que nos gustaría que pasara o a qué personaje se le dedicaría más espacio. Este proceso es lo que hicieron grande a series como Lost, a la trilogía de Matrix, esos espacios en los que hablamos con los amigos y engradeciamos lo que habíamos visto. Compartiamos nuestros sueños, sí sueños, soñábamos con esas historias y eso es precisamente lo que pasó con Star Wars. Mucha gente ha soñado con las infinitas posibilidades que el mundo de Star Wars tenía y durante 39 años nos han estado dando raciones a veces mejor administradas que otras pero raciones a fin de cuentas. Sabemos que todavía quedan muchas más y eso es lo que hace grande al universo expandido de la Guerra de las Galaxias. Hoy con internet y con ese ansia a la inmediatez esto está cambiando. Estamos acostumbrados a querer más y que sea para ayer. Ya no tenemos esa paciencia de sentarnos una vez a la semana para ver un capitulo sino que vemos maratones cuando algo nos gusta y no esperamos a nadie para ello. Tal vez Star Wars gracias a su gran cantidad de contenidos puede soportar este ritmo pero muchos otros shows no pueden y es que está cambiando mucho la forma de consumir series ya sea en formato sagas cinematográficas o series televisivas. Las vemos del tirón, casi ni las digerimos y a otra cosa. No dejamos margen a que nos ilusionen o soñemos con el siguiente encuentro con nuestros personajes o historias favoritas. Seguro que en la ultima frase habréis podido extrapolar esto a otros temas pero eso es otra historia y la dejo para otro momento y otros lugares.

Acerca de Iván Merchán Suárez

Habiendo estudiado en una escuela de artes plásticas y en la universidad, Historia, creo que el cine es la mejor forma de aunar narración con estética, de ahí que me encuentre escribiendo en un blog de cine. Raro es que no encontremos reflejos de nuestras vivencias en una película o un libro.

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