Estrenos desde el sofá: Regression / The Model

Cine_Sofá

Hace una semana, Antonio Resines, actual presidente de la Academia Española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, abrió la Gala de los Goya con un discurso que volvió a mostrar la mojigatería de esta institución a la hora de analizar el presente y el futuro de la industria audiovisual, o quizás no sea así, no hay que hacer una enmienda totalidad, sólo lamentarse de que una vez más se hayan equivocado con la elección de su representante. Sin autocrítica alguna, en un alarde de ‘cuñadismo’, Resines repitió los mantras de la amenaza de la piratería, diciendo de camino que no utiliza ordenador como un ejemplo de virtuosismo, así sin rubor alguno, criminalizando la distribución de contenidos por Internet. De un plumazo dejó fuera a iniciativas empresariales que, derribando obstáculos y con un modelo de negocio que parece consolidarse poco a poco, están haciendo mucho más por la difusión de este arte a todos los públicos y bolsillos, que una Academia, que en ocasiones se presenta tan rancia y conservadora como sus críticos. Quizás el presidente ignora que la mayor parte de películas presentadas en la gala se pueden ver en plataformas como Filmin o Yomvi. O quizás el cine y su difusión sea lo de menos, y lo que realmente pretende es amarrar una cadena de distribución que sólo beneficia a un monopolio de producción y distribución forjado con los años. Lo que me extraña, es que existiendo tantas mentes lúcidas y abiertas (que las hay) en la industria cinematográfica española, no se vayan plantando ante este tipo de beatería intelectual. Ya se sabe que no hay peor ciego que el que no quiere ver, y las ventajas que proporcionan estos nuevos modelos de exhibición se acabarán imponiendo, simplemente porque es tecnológicamente posible y culturalmente deseable. Gracias a ello, no dependemos de una programación limitada por la política exhibidora de la sala que te haya tocado en suerte, subordinación más aguda si cabe si resides fuera de las grandes ciudades. Permite acceder a ese cine español que no tiene la visibilidad que se merece, a un amplio catálogo de documentales que hace años eran misión imposible disfrutar y a las películas de nuestros directores favoritos sin esperar al ocasional capricho de distribuidoras y salas exhibidoras, que normalmente subordinan todo al gran público. No les queda alternativa. O abren los ojos y aportan su experiencia a esta nueva realidad, buscando la mejor manera de combinar las necesidades del espectador con la urgente rentabilidad del producto, o su protagonismo terminará siendo marginal, pasto de un coto privado, inaccesible e indiferente para el espectador medio, que ya vive cómodo en Internet.

Desde este blog, pactaremos con el ‘diablo’, inaugurando una nueva secciòn para comentar y recomendar los mejores estrenos cinematográficos que cada semana aparecen en las distintas plataformas legales V.O.D (Video On Demand) que exhiben cine en Internet. Hacemos hincapie en el calificativo ‘legal’ porque ofrecer contenido de calidad a un precio accesible y sin restriccionas horarias, es el arma más eficaz para luchar contra la pirateria y la cultura del ‘todo gratis’, a medida que se abandona el victimismo y los falsos dilemas. Con ello saludamos a estas plataformas que aprovechan esta nueva ventana de exhibición y promoción del cine, independientemente del soporte en que se presente, y las felicitamos por su gran trabajo.

La sección se llamará ‘Estrenos desde el sofá’ y cada semana se realizará un comentario crítico de dos películas de estreno en algunas de las plataformas streaming más populares en territorio nacional (Filmin, Netflix, Yomvi, Wuaki.TV, Nubeox, etc.). Esta semana iniciamos la sección con dos producciones europeas. En primer lugar, el último trabajo del director español Alejandro Amenabar, con “Regressión”, una coproducción hispano-canadiense, película inaugural en el pasado Festival de San Sebastian y Premio Feroz a la mejor BSO en la pasada edición. En segundo lugar, desde Dinamarca nos llega el segundo largometraje del prometedor director Mads Matthiesen con “The Model”, cuyo estreno se produjo de forma simultánea en las plataformas VOD y el Festival de Cine de Rotterdam.

De sectas, hipnosis, y otras ocurrencias: Regression

 

Título Original: Regression
Director: Alejandro Amenabar
Año: 2015
País: España, Canadá
Estreno en cines: 02/10/2015
Recaudación: 8.684.541,99 €
Espectadores: 1.394.113
Distribuidora: Telecinco Cinema
NOTA VOTAALCINE: 5,5/10

 

Con esta película Alejandro Amenabar vuelve a la gran pantalla después de seis años del estreno de la epopeya clásica “Ágora” (2009, España), que dejó en la crítica bastantes clarooscuros a pesar de su buena respuesta en taquilla. Cada trabajo de este autor, sigue causando una gran expectativa, al recordar el talento y la frescura de películas como “Tesis” (1996, España) o “Mar adentro” (2004, España).

La historia que se propone contar en “Regressión”, toma como referencia los sucesos acontecidos en California en la década de los 80, tras un juicio que tuvo en vilo a la sociedad americana hasta su sentencia final en 1990, y que desencadenó el fenómeno conocido como ARS (Abuso Ritual Satánico) en todo el país. Un mala mañana John Gray (David Dencik) es acusado por su primogénita Angela (Emma Watson) de violación y abusos repetidos durante toda la infancia. John reconoce desde el primer momento su responsabilidad en los hechos ante el interrogatorio del detective Bruce Kenner (Ethan Hawke), sin que logre recordar cómo ni de qué forma sucedieron. La confusión de los testimonios aportados por el resto de integrantes de la familia, provoca la incorporación al caso del afamado psicólogo Dr. Raines (David Thewlis), cuya especialidad en ‘hipnosis regresiva’, corriente en auge en la práctica de psicología clínica del momento, pretende encontrar una puerta de acceso a los recuerdos de los protagonistas, y con ello ir sumando pieza a pieza el cuadro completo del caso. A medida que se desarrolla las diferentes sesiones de hipnosis se va tejiendo una trama inesperada, verdadero leitmotiv del argumento, de prácticas aberrantes ejecutadas por una logia organizada dedicada a rendir culto a Satán, con sacrificios de animales, torturas, canibalismo, etc.

Estamos ante una historia clásica de suspense que recupera una de las obsesiones más recurrentes de Amenabar; el funcionamiento de la superstición religiosa en el inconsciente colectivo de la comunidad. Esta vez, realiza un ejercicio sincrético adaptado a los tiempos, que mezcla los recursos de los grandes maestros del género con una reflexión acerca de la sugestión en una doble vertiente, como catalizador de emociones colectivas a través de los mass media y como medio de construcción identitaria del individuo traumatizado. Pero, quizás por la muy forzada interpretación y el poco gancho de los personajes, la historia se diluye cuando espero el siguiente movimiento sin angustia ni curiosidad por su desenlace. Técnicamente correcta, aunque no arriesga en ningún plano ni giro de guion, interesantes algunos diálogos y reflexiones entre el psicólogo y el detective, y muy poquito más. Uno acaba con la sensación de haber visto un modesto homenaje al género.

Personalmente, mi relación con el cine de este director es ambivalente, sobre todo en sus últimos trabajos. Considero que siempre supera el mínimo exigido teniendo en cuenta el abultado presupuesto para sus producciones, pero también me genera cierta suspicacia comprobar como su narrativa está marcada por demasiados lugares comunes y grandes dosis de efectismo que disfrazan una historia algo anodina en muchas ocasiones.

 

 

Como se forja una fashion victim: The Model

 

Director: Mads Matthiesen
Año: 2016
País: Dinamarca
Premios: Sundance 2012 (Mejor Director), Festival de Atenas 2012 (Mejor Película)
NOTA VOTAALCINE: 7/10
No hay datos de recuadación y espectadpres debido a su estreno simultáneo en el Festival de Roteerdam y plataformas streaming.

 

En Dinamarca deberían estar muy orgullosos con su cine, que sin grandes alardes, y una austera promoción, están logrando cada vez mayor atención no sólo por la crítica sino por el gran público, gracias sobre todo a un cine sobrio pero de personalidad tan arrolladora que cualquier título podrá sugerirte muchas cosas, menos indiferencia. Después del nacimiento de DOGMA, allá por los 90, una corriente cinematográfica que levantó de sus asientos a los agentes más descreídos de la industria, un gran número de realizadores talentosos han aprovechado la ventana abierta por Lars Von Trier (Los Idiotas, El anticristo, Europa) y Thomas Vintenberg (La caza, Querida Wendy), dando lugar a una serie de trabajos que destacan por su eclecticismo temático, la profundidad dramática y una moderación del lenguaje hiperrrealista mostrado por sus predecesores.

Mads Mathiessen es uno de ellos, y después de su ópera prima, el largometraje “Teddy Bear” (Dinamarca, 2012) donde cuenta la lucha de un culturista por salir del ostracismo, se embarca en su segundo proyecto, “The Model” (Dinamarca, 2016), con el que se introduce entre los bastidores del mundo de la moda. La historia es bien sencilla, sin mayores pretensiones que describir el auge y la caída de Enma (María Palm) una muchacha de 17 años que deja su pueblo natal para irse a París y probar suerte en una de las numerosas agencias de modelos que existen en la capital francesa. Allí se encuentra con un primer trabajo promocional dirigido por el cotizado fotógrafo Shane White (Ed Skrein), en la que toma consciencia de lo que realmente se pide de ella, que meta en un cajón su inocencia y abraze con determinación la lascivia que le rodea por todas partes. Con una tensa calma, se va tejiendo una historia más de descenso a los infiernos, donde la identidad y los propios deseos son un estorbo en la consecución de la gloria prometida. Nos encontramos con una galería de personajes que cumplen todos los tópìcos imaginados por esta industria: el cazatalentos que se aprovecha del reclamo de una gran firma para obtener favores sexuales, el falso glamour que rodea a la modelo, cuya precariedad e incertidumbre laboral se mantiene a pesar del éxito, los enemigos que hacen de amigos y la dura competencia que normaliza la bulimia como una habilidad más del curriculum. Con un rasgo común a todos ellos; la mujer y su cosificación.

El recorrido que hace el realizador por los avatares de la industria evoca la angustia existencial que ya vimos en ‘Requiem por un sueño’ (Aronofsky, 2001), en la que sus personajes huyen de la soledad en busca del reconocimiento social que transita hacia un mundo artificial e intrusivo que pronto se convierte en una amenaza para su propia vida. Una historia muy bien contada, aunque quizás le falte profundidad a la hora de documentar los entresijos de esta industria, pasando por alto a personajes secundarios que podrían haber dado mucho juego a la hora de montar el cuadro final. Las interpretaciones de los protagonistas, correctas sin ser memorables, y un final inquietante que clarifica el mensaje de la película, hacen de esta cinta un apetitoso aperitivo y una pista del potencial que tiene el nuevo cine social danés, pero que al mismo tiempo confirma que el mejor trabajo de este director está aun por llegar.

Regression disponible en Wuaki.tv y Filmin

The Model disponible en Fimin

Acerca de Alberto Pendón

Mi vida intelectualmente activa ha girado en torno a la Filosofía y la Documentación. Haga lo que haga con ella, siempre trato de ponerle aptitud, emoción y algo de vocación para darle sabor. La nota al pie, siempre ha sido el cine. En este espacio espero darle más protagonismo y compartirlo con todos vosotros. Sígueme en Google+

2 comments

  1. El discurso de Resines me parece el peor que he escuchado nunca pretendiendo defender la industria cinematográfica. Hablando de videoclub no entiendo que no se haga una mención a las diferentes plataformas online que han ocupado ese espacio. Otro alegato hacia el inmovilismo que más que aportar resta. Cada día creo que aquel discurso de despedidas de Alex de la Iglesia va cogiendo más peso y el último intento de modernizar la industria. Se siguen poniendo puertas al campo. No veo más que un celo de las elites de la industria por mantener el control al mismo modo que las grandes empresas energéticas siguen poniendo trabas a las energías renovables para seguir viviendo sin tener que hacer nuevos esfuerzos ni nuevas inversiones. Vivir de las rentas es más fácil que reinventarse.

    Sería interesante hacer un debate sobre este tema y después plasmar las conclusiones en una entrada.

    Enhorabuena por la nueva entrada. Un reflejo de los nuevos tiempos.

    1. Gracias por el apunte Ivan, se me había pasado mencionar al gran Alex de la Iglesia, ya que es interesante la comparación entre uno y otro. Dos actitudes, dos proyectos, dos enfoques estratégicos diferentes cuyas consecuencias para el futuro de la industria del cine español, muy pronto se podrán analizar. Dejo por aquí el discurso porque hay que recordarlo.

      https://www.youtube.com/watch?v=HjAg4pWxW0A

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *