Recomendaciones: El pollo, el pez y el cangrejo real

A nadie le pillará por sorpresa si digo que la cocina vive una edad de oro. Como no podía ser de otro modo esto ha tenido su reflejo en la televisión. Podríamos plantear el dilema del huevo y la gallina -¿ha habido un interés por la cocina o este se debe a su cobertura en los medios?-. Pero eso sería harina de otro costal.

Hasta hace poco la cocina en televisión estaba restringida a la cámara fija delante de una cocina ultra surtida en la que un cocinero nos enseñaba como realizar platos variados a la par de originales. Ahora tenemos en la parrilla televisiva una multitud de programas de cocina de todo tipo que ha llegado a superar la barrera nacional como pasa con películas o series, exportando formatos de otros países para emitirlos o realizarse copias aquí. Concursos que enfrentan a cocineros amateur como “Top Chef” (AtresMedia y Bloomberg TV, 2013) o “Master Chef” (RTVE y Shine Iberia, 2013); cámaras entrando en locales de restauración como “Pesadilla en la cocina” (Cuatro Cabezas y AtresMedia, 2012) o “Vivan los bares” (RTVE y Telecinco, 2014); programas relacionados con viajes u ofertas curiosas como “Cocineros españoles por el mundo” (Fábula taller y Canal Cocina, 2010) o “Fogones lejanos” (Molinos de papel y Mediaset, 2014); periodismo de investigación como el “Precio de los alimentos” (AtresMedia, 2014), etc. Todos ellos claramente y fuertemente influenciados por el concepto de docu-realidad.

Argiñano, Jordi Cruz, Samantha Vallejo-Nágera, Pepe Rodriguéz y Chicote. Nuevos nombres elevados al nivel de personajes mediáticos.

Desde hace unos años cualquier faceta de la vida que aborde la televisión debe ser siempre desde el nuevo paradigma de la televisión llamado docu-realidad. Todo verse desde dentro, intentando acercarse a la cotidianidad de la vida. Hemos llegado al mismo punto que al principio, la pescadilla que se muerde la cola. ¿Hasta qué punto nos muestra la realidad o estos programas son los modelos que alimentan nuestros hábitos haciendo a la sociedad un reflejo de lo visto en la pantalla?.

Aunque este género venga de lejos, el salto de los programas en el que un cocinero nos enseña a realizar platos tuvo lugar en Cuatro en sus comienzos que apostaron por una serie de programas donde dos concursantes intentaban realizar el mejor plato en un corto plazo de tiempo con ingredientes al azar. O escuelas de cocina donde veíamos como enseñaban a un grupo de jóvenes a cocinar para convertirse en cocineros de prestigio que se rifasen los modernos y selectos centros de restauración. En aquellos años es cuando las productoras Zebra producciones y Lopezlí Films apostaron por este subgénero y realizaron el documental al que dedico este artículo, “El pollo, el pez y el cangrejo real”.

Al igual que los Oscar el Bocouse d´Or tiene sus estatuillas para los premiados. Toda una declaración de intenciones.

En el documental, Jesús Almagro ganador del campeonato de cocina de España 2007 decide presentarse al Bocouse d`Or del 2008, uno de los campeonatos internacionales de cocina más importantes del mundo. Durante meses veremos la preparación del equipo de Almagro para dicho evento y su participación en éste.

Así en frío puede parecer poco atractivo pero nada más lejos de la realidad. La película comienza como cualquier documental al uso. Nos pone en situación y nos presenta los elementos con los que vamos a bregar para poco a poco ir creando una atmósfera de suspense que nos obligará a seguir sentados delante de la pantalla para ver que ocurrirá en el campeonato. Hay quien la ha calificado como un thriller gastronómico y es que tiene todos los elementos del género y una gran dosis de suspense propia de esta clase de cine. Sí, se trata de un documental, pero tiene unos ritmos muy bien dosificados.

Pasaremos por altibajos continuamente. Continuamente el equipo de Almagro tendrá que ir anteponiéndose a los obstáculos que le salen al paso. Habrá momentos en los que tirar la toalla, enfados, risas, etc… Al final consigue atraparnos sin que nos hayamos dado cuenta en el Bocouse d`Or empatizando con lo que ocurre y viendo un campeonato que nada tiene que envidiarle a los deportes más destacados y tan estudiados a la hora de transmitirnos la emoción. Al final veremos la clásica historia de superación que estamos acostumbrados a ver en el cine  de eventos deportivo llevado al mundo de la cocina.

Gastronomía Una de las propuestas presentadas en el Bocouse d´Or. Una imagen vale más que mil palabras.

Si examinamos la cinta podremos decir que se encuentra en estado de gracia. Hay situaciones que surgen inesperadamente causando momentos críticos que le dan emoción a la misma. Sin estas circunstancias claramente el film no hubiera conseguido ese ritmo trepidante. Para explicar esto pondré un ejemplo: hay un momento durante el concurso, justo antes de presentar los platos, que a Jesús Almagro se le rompe su gorro de cocinero, sin éste no podrá salir a presentarlos ya que los protocolos del campeonato lo prohíben. En ese momento busca con la mirada a alguien y encuentra a la cámara, le lanza el gorro mientras le grita desesperado que lo arregle y deje de grabar. Esto sucede gracias a la complicidad de los meses grabando juntos. Vemos la buena química del equipo de rodaje con el equipo de cocineros objeto del documental. Esta familiaridad se nota durante todo el metraje. Estas vicisitudes de la cinta se suceden continuamente, le da todos los toques necesarios para que la cinta rompa con la barrera de la mera documentación y llegue al nivel de las emociones. Algo que hoy tanto persigue la docu-realidad que invade nuestras televisiones, por lo general con guiones que pretenden pasarnos por reales.

En definitiva creo que este documental puede ser un buen punto de partida desde el que ver la evolución tanto de la cocina en televisión como de la corriente englobada en la docu-realidad. Hoy en día tenemos muy asumidas las maneras de este estilo ya que la televisión está llena de programas de este tipo y no solo de cocina, es raro el ámbito que no se aborde de este modo. La música, niños y adolescentes complicados, vidas ajenas, empresas, trabajos, caza de caimanes, etc…Creo que en esta cinta podemos ver la faceta inocente y con buen hacer de la docu-realidad sin las pretensiones actuales tan viciadas.

El cartel de “El pollo, el pez y el cangrejo real”.

El documental ha sido realizado por José Luís López Linares, con guion del anterior y Antonio Saura.. A cargo de la fotografía se encuentra Teo Delgado. La duración es de 86 minutos, más que adecuada y suficiente para contar la historia que nos acontece. Estuvo nominada a los Goya y por el Círculo de Escritores Cinematográficos en 2008 a mejor documental. Obtuvo el premio José María Forqué.

Una mención especial para el clásico de TVE “Con las manos en la masa”, programas que a la par de enseñarnos una receta realizaba una entrevista a un personaje de actualidad mientras se elaboraba el plato. De por si este programa merecería una entrada completa

 

Acerca de Iván Merchán Suárez

Habiendo estudiado en una escuela de artes plásticas y en la universidad, Historia, creo que el cine es la mejor forma de aunar narración con estética, de ahí que me encuentre escribiendo en un blog de cine. Raro es que no encontremos reflejos de nuestras vivencias en una película o un libro.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *